Viviendo la historia fuera del aula

“Gracias profe”, “he aprendido mucho”, “me ha gustado mucho el museo”… eran las palabras agradecidas de los alumnos de 1ºESO que disfrutaron  de la experiencia histórica vivida por las calles de Madrid. Sentimos la historia, por los distintos lugares donde pasábamos.

 

Bajamos por la Castellana, y contamos su historia, e hicimos referencia al museo de esculturas al aire libre, situado bajo el paso de Rubén Darío y Serrano, que siempre se puede disfrutar, “sea el día que sea, y a la hora que sea”. Hablamos de El Ying y el Yang, o el Encuentro de Chillida, y nos invitaron a disfrutarlas en otro momento. Al finalizar el recorrido por la Castellana, vimos desde fuera la Biblioteca Nacional y reconocimos sus elementos neoclásicos, en su entrada con arcos romanos y balcón de elementos griegos.

 

Entramos en el Museo Arqueológico, y recorrimos las salas desde la Prehistoria hasta la civilización romana, que era lo que habíamos estudiado en el curso. Pero dejamos la reproducción de las Cuevas de Altamira, para visitar con nuestros padres. También nos habría gustado recorrer más salas y vitrinas con detenimiento, pero para eso nos han invitado a volver tranquilamente, porque hoy sólo se trataba de hacernos una idea de los tesoros que guardaba el museo. Nos impresionaron los hombres primitivos, y los sarcófagos egipcios.

 

Terminamos en la Plaza de Colón, en la que acababan de izar la bandera de España, por la conmemoración del nombramiento de Felipe VI. Y, tras un descanso en la sombra de la zona de la escultura del heroico capitán de marina, Blas de Lezo, recordamos las valientes hazañas, que nos contaron en clase, en la bahía de Cartagena de Indias, cuando luchaba contra la flota inglesa que ataca el territorio americano. Nuestra última vivencia histórica fue recorrer el Descubrimiento de América, por el mapa que hay bajo la cascada, con la Pinta, La Niña y la Santa María. Salimos del puerto de Palos de la Frontera, e hicimos la parada en las Islas Canarias, para reparar un timón. Cruzamos el mar de los Sargazos, que Colón supo atravesar con gran habilidad, y finalmente llegamos a tierra de San Salvador, el 12 de octubre de 1492. Terminamos completando, las frases escritas por pensadores y historiadores, sobre el Descubrimiento que se encuentran en los monolitos de la calle Serrano. Sin darnos cuenta, ya era la hora de volver al colegio.